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El polipropileno en el sector textil

La estructura polimérica se presta, por su naturaleza, a ser alargada y alineada considerablemente en el mismo eje por lo que resulta fácil producir hilos continuos para tejer.

Se han necesitado varios años de estudio e investigación para superar los iniciales obstáculos hallados en el proceso industrial de hilado del polipropileno.

De hecho, en 1960, Natta afirmó que los conocimientos adquiridos sobre el polipropileno se habían completado y que en el futuro se realizarían sólo trabajos de mejora sobre lo adquirido. Pero los procesos de industrialización se enfrentaban a muchas dificultades: bajo rendimiento de los procesos de polimerización, fases de depuración costosas y complicadas, alteraciones de estructura en fase de hilado.

Además, los procesos productivos utilizados para las fibras que se empleaban en aquel entonces (fibras de poliamida – nylon – y fibras naturales) no se prestaban a la explotación de las características positivas del polipropileno: éstas se reducían al calor y a la radiación solar (baja resistencia a la termo y fotooxidación) y los colores no se mantenían estables.

A finales de los años 70 del siglo XX se desarrollaron unos aditivos para el teñido de los polímeros que, añadidos al polipropileno fusionado, han permitido la realización de un polímero estable a los agentes atmosféricos y al color.

La masa fusionada, una vez extrudida o hilada, mantenía las características fundamentales del polipropileno:

  • ausencia total de permeabilidad – la falta de permeabilidad significa resistencia a las manchas, a la suciedad y facilidad de lavado; a su vez, los pigmentos utilizados para el teñido en masa de la fibra también tienen esta característica y, por lo tanto, aseguran una elevada solidez de los colores;
  • peso específico inferior a todas las demás fibras y, en consecuencia, más alto poder de revestimiento;
  • resistencia excepcional a las bases y a los ácidos no oxidantes;
  • insolubilidad a los disolventes comunes;
  • resistencia al moho y a las bacterias;
  • invariabilidad fisiológica;
  • resistencia a la abrasión

La moqueta ha sido el primero y el más amplio ámbito de aplicación de la fibra de polipropileno: la alta resistencia a la abrasión, la resistencia a la suciedad sin ninguna absorción de líquidos y manchas, la facilidad de lavado, la resistencia de los colores y la ausencia de propagación de fuego, la han hecho preferible también ante las fibras naturales.

Esta aplicación se extendió a las alfombras para exteriores, fuertemente estables a las radiaciones y al calor: campos de golf y de tenis, bordes de piscinas, interiores de automóviles.

Inicialmente, sin embargo, el polipropileno fue excluido de la industria de la confección porque el mercado en aquel entonces no tenía la necesidad de una nueva fibra, en cuanto no intuía las grandes potencialidades del producto; además no se habían puesto a punto procesos específicos de hilatura para la producción de hilados continuos con calidades finas.

En los años 80 del siglo XX el ingeniero Fernando Scotti , director de la Hilandería de Delebio, retomando las investigaciones en el campo de las aplicaciones de la fibra de polipropileno, elaboró, en colaboración con su hija María, un método para la producción de hilos con calidades finas con el que fue posible hacer un tejido especialmente adecuado para ropa intima deportiva en cuanto no absorbía el sudor sino que lo despedía al exterior dejando el cuerpo seco.

En 1985 presentó el resultado de sus investigaciones en el 24º Congreso Internacional de Fibras Químicas de Dornbirn (A) en un informe titulado “El nuevo hilo PP en filamento fino teñido en pasta y texturizado”.

Hubo una respuesta positiva inmediata a la investigación cuando una expedición italiana en el Himalaya utilizó ropa interior de polipropileno durante treinta días consecutivos sin ningún inconveniente, demostrando un excelente aislamiento térmico (- 35º al exterior), excelente resistencia a la abrasión, transferencia del sudor del cuerpo al tejido adyacente que, al ser de algodón, era muy absorbente.

Fuentes: